EL presidente Felipe Calderón no ha cubierto las expectativas que él mismo generó entre los mexicanos siendo candidato, pues a un año y casi tres meses de haber asumido el cargo, los indicadores principales de sus promesas siguen estancados. Un ejemplo de ello es el desempleo que priva entre los jóvenes, pues 1.2 millones de ellos están sin trabajo, pese a que el propio mandatario se autocalificó precisamente como “el Presidente del empleo”.
Según los analistas, en estos momentos en el país siete de cada 10 desempleados son jóvenes, por lo que en 2007 se aplicaron –sin grandes resultados– tres mil millones de pesos para el programa de Primer Empleo.
Los empresarios, sin embargo, desconfían del programa porque implica una serie de trámites prolongados que desembocan en el hecho de que obligatoriamente deben registrar ante el Seguro Social a sus trabajadores. Pero hay otras empresas que sí han entrado, como BBVA Bancomer, Soriana, Roshfrans y General Motors, entre otras.
Por otro lado, Felipe Calderón ha realizado 85 giras a México y el mundo, con un costo al erario de más de 50 millones de pesos. Su más reciente viaje, a Estados Unidos para entrevistarse con migrantes mexicanos –que suman 12 millones–, fue un fiasco, pues el tema de los braceros representa un fracaso precisamente de las políticas laborales en México, dado que cada vez hay más expulsiones al vecino del norte por los bajos salarios que aquí se dan, pero en vez de proponer soluciones Calderón se lamentó de que sus compatriotas vayan a partirse las espaldas en EUA. Allá, les dijo: “Reciban un abrazo muy fuerte de parte de todas y de todos los mexicanos que los extrañan, que los quieren y que están con ustedes en las buenas, en las maduras, en las duras, en las malas, en todas circunstancias; estamos con ustedes, por eso estamos aquí”. Si realmente estuvieran en las malas con ellos, resolverían el grave problema de desocupación y de bajos sueldos en territorio mexicano. Leer el resto de esta entrada »