MIGUEL ACOSTA VARGAS
¿Fracasó la reforma electoral? No pienso así. Se intentó pasar todo el contenido de la reforma en un solo dictamen. Pasar toda la reforma en un golpe de mano. Eso sí es cierto.
No tenían los priistas, y lo sabían muy bien, ninguna probabilidad de sacar los 17 votos necesarios, aun cuando contaran con las diputadas Meza y Lara, del PAN una e independiente la otra, y de Reneé Díaz, del PRD. Eran tres votos y aún cuando hubieran contado con el de la diputada priista Aurora Espíndola, no habrían alcanzado la cifra mágica y al iniciar la sesión sabían que, al faltar Yadira Lara a la sesión, entonces ya todo estaba dicho y sería sólo cuestión de tiempo que el dictamen se fuera al cubo de la basura.
Eso es muy evidente, por eso se sabía de antemano que un dictamen que no hubiera sido negociado con el PAN, no tendría ninguna probabilidad de pasar, sobre todo porque se requerían 17 votos y eso involucra a los panistas, nos guste o no.
El dictamen rechazado no contenía prácticamente ninguna de las propuestas hechas por el PAN, según se quejó su coordinador cameral, Enrique Michel.
Me parece que los priistas le apostaron a un todo o nada. Una posición irreductible. Fue una forma dura de negociación política, propia de quienes no desean realmente llegar a acuerdos y sólo buscan excusas para retirarse de la mesa.
Tratar de sacar toda la reforma electoral en un solo paquete fue también una pésima señal. Podrá decirse también que el dictamen sólo incluía modificaciones constitucionales y por ello iban en un mismo paquete, pero el problema real es que ese es el único paquete a discutir, ya no habría más.
Esa fue la señal que todos recibieron en el recinto, cuando se dio a conocer el dictamen en cuestión.
No puede decirse, sin caer en irresponsabilidad, que los priistas hayan decidido dejar las cosas como están, porque así les favorecen en sus propósitos electorales. Todos hemos visto lo cerradas que han sido las seis últimas elecciones locales que hemos tenido. No es el marco legal, sino la intensa competencia electoral existente lo que obliga a los partidos a hacer sus mejores esfuerzos para resultar triunfantes en 2009.
El actual marco legal permite tener elecciones con un alto nivel de equidad, legalidad y certidumbre; eso lo hemos constatado reiteradamente.
Sin embargo, si los diputados realmente quieren realizar una reforma electoral que permita mejorar la calidad de los procesos constitucionales que tenemos, aún es tiempo. No hay excusas cuando la disponibilidad y decisión van en el rumbo correcto.
Tienen 10 días los diputados para ponerse de acuerdo. Leer el resto de esta entrada »